Una llamada para hablar, una sala para jugar
A distancia no existe el móvil que pasa de mano en mano: el modo de un solo móvil solo funciona cuando estáis sentados a la misma mesa. Para jugar cada uno desde su casa hace falta una sala: quien hace de anfitrión la crea, los demás entran desde su dispositivo y el servidor coordina la partida por internet. Da igual que Lucía esté en Bilbao y Pablo en Cádiz: cada uno ve en su pantalla solo lo que tiene que ver.
Para las voces y las caras usad la videollamada o la llamada de voz que el grupo ya utiliza, sea la que sea. Si podéis, tened la llamada en un dispositivo (el ordenador, por ejemplo) y el juego en otro: así nadie tiene que saltar de una app a otra mientras se agota el tiempo.
Abrir la sala, paso a paso
- Iniciad la llamada y esperad a que estéis todos.
- Quien hace de anfitrión elige el juego, entra en la opción para jugar cada uno en su móvil y toca el botón para crear una sala.
- Aparece el código de la sala, de cuatro caracteres. Al lado hay tres botones: copiar el código, mostrar el QR y Compartir invitación. A distancia lo más cómodo es el enlace de invitación: pegadlo en el chat de la llamada.
- Quien toca el enlace puede abrir la app, si la tiene, o elegir Seguir en el navegador y jugar desde playpartygames.app/play sin instalar nada. Otra opción es escribir el código en Entrar con un código.
- En la sala de espera cada uno indica que está listo, el anfitrión ajusta las opciones y da comienzo a la partida. Si alguien está despistado, el anfitrión puede empezar de todos modos.
Una comodidad que a distancia vale oro: desde la sala de espera el anfitrión puede Cambiar juego sin que nadie tenga que salir. Una sola sala y un solo enlace bastan para toda la noche.
Si se cae la conexión (y tarde o temprano se cae)
Con cinco o seis casas conectadas, alguien perderá la red unos segundos. La app intenta reconectarse sola y, cuando lo consigue, avisa con un «Estás de nuevo en línea». Mientras estáis en la sala también intenta mantener la pantalla encendida, para que el móvil apoyado en la mesa no se apague a mitad de turno.
- Quien vuelve a la sala de espera no pierde su sitio. El rol y los puntos siguen siendo suyos, y el botón Regresa a la partida lo vuelve a meter dentro. Si mientras tanto hay una votación en curso, vuelve a entrar en la fase siguiente.
- Salir de la sala es distinto: la app avisa de que se pierde el sitio en la partida en curso. Quien entra con la partida empezada espera a la siguiente.
- Si se cae el anfitrión, tras una breve espera el papel pasa a otro jugador conectado, y la partida no se queda bloqueada.
- Herramientas del anfitrión: puede pasarle el papel de anfitrión a otra persona y expulsar a un jugador, que de todos modos podrá volver a entrar con el código.
Muchos juegos tienen además un botón para desbloquear la espera cuando alguien desaparece: en Impostor el anfitrión puede saltarse el turno de quien no responde o cerrar la votación, en El espía puede forzar el voto final y en ¿Qué prefieres? puede mostrar el resultado aunque falte una elección. Las salas son temporales: al acabar la noche no queda nada que borrar, y si pasan mucho tiempo inactivas se cierran solas.
Los juegos que mejor funcionan a distancia
Funcionan mejor los juegos en los que cada uno tiene información secreta o una respuesta que dar por su cuenta: en sala cada uno la ve en su móvil y la llamada sirve solo para discutir.
- Impostor: cada uno mantiene pulsado para ver su rol, sin que nadie cotillee. Durante la ronda podéis escribir vuestra palabra o decirla en voz alta en la llamada; luego hay un chat para el debate y el voto es secreto, con el veredicto para todos en el mismo momento.
- El espía: preguntas y respuestas de viva voz, acusaciones y votos en el móvil. Si queréis saber cuál de los dos elegir, tenéis Impostor o El espía.
- Adivina el dibujo: en sala hay una pizarra compartida. Quien dibuja lo hace en su pantalla y el dibujo aparece en las de los demás; quien adivina escribe sus intentos, y la app avisa con un «¡Ya casi estás!» cuando os acercáis.
- Nombre, lugar, cosa: cada uno rellena sus respuestas y luego los resultados y las puntuaciones llegan a todos a la vez. Nada de fotografiar hojas y mandarlas por el chat.
- ¿Quién es más probable? y ¿Qué prefieres?: voto o elección secreta desde el propio móvil y resultado desvelado a todos a la vez. Perfectos para animar una llamada familiar.
- ¿Quién soy?: la carta está en los móviles de los demás, no en el vuestro. Haced las preguntas en voz alta y los demás solo responden sí, no o quizá.
- Crucigrama, Ruleta de palabras y Palabra en flor: la cuadrícula, la rueda y las letras están sincronizadas en todas las pantallas.
- Entre dos, Duelo y Tres en raya funcionan de maravilla aunque haya mil kilómetros de por medio: más ideas en Juegos para dos personas.
Un consejo para Adivina el dibujo: no gritéis la respuesta en la llamada. Escribidla. Quien acierta antes se lleva más puntos, y si la decís en voz alta se la regaláis a todos los demás.
Los que piden un poco de paciencia
Algunos juegos nacieron para jugarse en la misma habitación, con voces que se solapan y gestos que hay que ver en directo. A distancia también se pueden jugar, pero conviene saber dónde tropiezan.
- Mímica: la palabra aparece solo en el móvil de quien hace los gestos, que además marca las respuestas correctas. El problema es la cámara: sin vídeo el juego no existe, y con un encuadre estrecho solo se ven la cabeza y los hombros. Quien actúe, que se aleje de la cámara y busque buena luz.
- Trío en sintonía: la pareja se alterna, una palabra cada uno, y el retraso de la llamada hace que las voces se pisen. Hablad más despacio de lo normal y dejad un instante de silencio después de cada palabra. Quien adivina tiene su propio botón, «¡Voy a contestar!», que para el tiempo, así que no necesita gritar para pedir turno.
- Palabra prohibida: quien da las pistas y quien vigila ven la carta cada uno en su móvil, y eso a distancia ayuda. El punto débil es el equipo que intenta adivinar todo a la vez: muchas llamadas solo dejan pasar una voz cada vez. Haced que los compañeros contesten de uno en uno, o mantened las respuestas muy cortas.
Lo demás depende del grupo: si la llamada va fina, también estos juegos dan para muy buenas noches. Si la conexión va a trompicones, empezad por Impostor o ¿Quién es más probable? y dejad la Mímica para cuando volváis a veros.
Normas de cortesía para la llamada de juegos
- Antes de empezar, una prueba de sonido: quien tenga eco, que se ponga los auriculares; quien tenga ruido de fondo, que se silencie cuando no le toque.
- El orden lo decide la app. En los juegos por turnos la pantalla dice quién habla ahora: seguid eso y no a quien tenga la voz más fuerte.
- Contad hasta uno antes de responder. El retraso de la llamada es normal: interrumpiros unos a otros es la forma más rápida de arruinar una ronda.
- El temporizador que manda es el de la pantalla, no el que oís. Si a vosotros os quedan dos segundos y a Javi ya se le ha acabado el tiempo, no es una conspiración.
- Nunca compartáis pantalla durante el juego. Un rol secreto enseñado a todos por error arruina la partida en un segundo.
- Silenciad las notificaciones del móvil con el que jugáis y, si necesitáis una pausa, pedidla entre un turno y otro, no con el temporizador en marcha.
Si os toca explicar un juego nuevo a quien está en la llamada, sed breves y haced una ronda de prueba: tenéis un método en Cómo explicar las reglas de un juego a un grupo en dos minutos. Además, cada uno puede abrir el reglamento desde su propio móvil, directamente en la sala.
Con niños y chavales menores de 13 años
Las llamadas con abuelos y primos son un clásico, y a menudo los más entusiastas son los más pequeños. La primera vez que se abre, la app pide la fecha de nacimiento: por debajo de los 13 años el juego online está desactivado. Solo puede activarlo un padre, una madre o un tutor, que confirma la autorización y establece un PIN de 4 a 8 cifras.
Antes de dar el visto bueno, la app recuerda algo que merece la pena repetir a los chavales: los apodos, las respuestas y los dibujos son visibles para los demás participantes. Entrad solo en salas de personas que conozcáis y no escribáis el nombre completo, el colegio, la dirección ni datos de contacto, ni en el nombre ni en los chats.
Si preferís no activar el juego online, hay un término medio: el niño juega en pareja con un adulto en el dispositivo del padre o la madre, como si fueran un solo jugador. Para elegir juegos adecuados para edades distintas, echad un vistazo a Juegos en familia con abuelos, padres y niños.