Cómo funciona una partida
Contracorriente es un juego de preguntas en el que no basta con acertar: hay que acertar de forma distinta a todos los demás. Cada pregunta tiene una lista finita de respuestas válidas, por ejemplo todos los mares o todas las capitales europeas, y los puntos dependen de cuántas veces ha dado cada una la gente que ha jugado antes que vosotros, en cualquier partida y en cualquier idioma. No hay juez: partimos de una estimación nuestra y luego la corrigen los jugadores, jugando.
- Elegid cuántas preguntas jugar, 4, 6, 8 o 10, y el modo: A ciegas o En directo.
- Aparece la pregunta y tenéis 30 segundos para responder.
- Escribid la respuesta: las válidas aparecen tras las dos primeras letras y tocáis una. La lista completa no se ve nunca, porque la gracia está en que se os ocurra.
- Si no se os ocurre nada, tocad «No se me ocurre: paso» o dejad que se acabe el tiempo: esa pregunta vale 0 puntos.
- Cuando todos han respondido, las respuestas aparecen de una en una, de la puntuación más baja a la más alta, y justo después llega una clasificación rápida.
- Tras la última pregunta llega el podio: gana quien ha sumado más puntos en total.
Cómo se calculan los puntos
Los puntos nacen de las respuestas de todos. El juego mira cuántas personas han elegido cada respuesta y coloca la vuestra en una de cinco franjas fijas.
Para los curiosos, el cálculo es este: se toma la parte de todas las respuestas dadas a esa pregunta que ha ido a parar a vuestra respuesta o a otras más raras. Hasta el 10 % es Rarísima, hasta el 30 % Rara, hasta el 55 % En la media, hasta el 80 % Común, y por encima, Obvia. Así, una respuesta que ha dado poca gente sigue siendo rara aunque muchas otras no se hayan elegido nunca, y una respuesta que domina a todas las demás acaba al final.
Hay dos casos especiales. Cuando una pregunta ha reunido al menos 30 respuestas, la menos dada de todas gana un bonus de 30 puntos, mientras que la más elegida pierde 10, sin bajar nunca de cero. Una pregunta con pocas respuestas, en cambio, se basa también en una estimación nuestra de lo popular que es cada respuesta. Esa estimación pesa cada vez menos a medida que la gente juega, y a partir de 100 respuestas solo cuentan las reales.
Los recuentos se actualizan al final de la partida, no después de cada respuesta. Durante una partida, por tanto, la misma respuesta vale los mismos puntos para todos, sea cual sea el orden en que se responda.
A ciegas o En directo: dos juegos distintos
A ciegas
Cada uno responde sin ver las respuestas de los demás, que aparecen todas juntas al final de la pregunta. Varias personas pueden dar la misma respuesta, y en ese caso todas reciben los mismos puntos. Es el modo más tranquilo: premia a quien saca de la memoria algo que los demás no han tenido en cuenta, y el momento más divertido es la revelación, cuando descubrís que habéis pensado todos en lo mismo.
En directo
Las respuestas se ven a medida que llegan y una respuesta ya dada no se puede volver a usar: se queda en la lista, tachada, con el nombre de quien la ha elegido. Eso lo cambia todo: quien responde antes puede quitarles a los demás la respuesta rara que tenían en mente, y quien responde después ya sabe lo que se ha perdido y debe buscar otra cosa. En un solo móvil se juega por turnos, y quien empieza cambia en cada pregunta para que nadie sea siempre el último. En sala se responde a la vez, así que también cuenta la velocidad.
Una ronda de ejemplo
Imaginemos a Sara, Lucas y Ana en el modo A ciegas, con «Nombra un mar», una pregunta que ya se ha jugado muchas veces.
- Lucas escribe «medit» y elige el mar Mediterráneo. Es la respuesta más dada de todas: franja Obvia, 5 puntos, menos 10 de penalización. El total no baja de cero, así que se queda en 0.
- Sara elige el mar Jónico, que mucha gente ha dado, pero no demasiada: franja En la media, 45 puntos.
- Ana rescata de sus clases de geografía el mar de Joló. Nadie lo había elegido nunca: franja Rarísima, 100 puntos, más 30 de bonus. Son 130.
En la revelación las respuestas aparecen en ese orden, Lucas, Sara y Ana, y la clasificación rápida pone a Ana en cabeza. Al final de la partida las tres respuestas se suman a los recuentos de todos: el mar de Joló acaba de volverse un poco menos raro para la próxima persona que piense en él.
Cómo jugar bien
- Descartad la primera respuesta. Si se os ha ocurrido enseguida, se le ha ocurrido enseguida a todo el mundo. Muchas veces la segunda tampoco es mejor.
- Buscad en vuestros recuerdos personales. Un viaje, un documental, una asignatura que os gustaba en el colegio: ahí están las respuestas raras, no en la lista que aprendimos todos.
- No persigáis la respuesta perfecta. Treinta segundos pasan volando, y una respuesta común siempre vale más que pasar.
- Probad sin miedo. Si lo que escribís no aparece, no es una respuesta válida, pero no perdéis nada: borrad e intentadlo con otra mientras quede tiempo.
- En directo, tened dos o tres preparadas. Si tenéis en mente algo raro, decidlo enseguida. Si esperáis, puede que lo veáis desaparecer con el nombre de otra persona al lado.
Con un solo móvil o uno para cada uno
Con un solo móvil el juego os lo hace pasar de mano en mano: una pantalla indica a quién le toca, y los demás miran a otro lado. Quien acaba de responder ve su respuesta y sus puntos, toca «Visto» y pasa el móvil, así nadie puede copiar. Después del último jugador empieza la revelación para todos.
En sala alguien crea la sala, los demás entran con un código o un QR y el anfitrión inicia la partida. Se responde a la vez, después de responder se ve la propia puntuación y la revelación empieza en el mismo momento en todos los móviles. El anfitrión pasa a la siguiente pregunta y, si alguien está distraído, puede cerrar las respuestas antes de tiempo. Una conexión perdida no detiene a nadie: cuando se acaba el tiempo, el juego sigue.
Una diferencia importante: a diferencia de los demás juegos, Contracorriente necesita internet incluso con un solo móvil, porque al principio tiene que descargar las estadísticas de las preguntas elegidas. Después, en un solo móvil, la partida no hace más peticiones hasta el final, cuando envía las respuestas dadas. Si en ese momento no hay red, la partida sigue siendo válida: simplemente esas respuestas no entran en los recuentos.
Para quién es
Contracorriente funciona de 2 a 20 jugadores, y una partida de seis preguntas dura pocos minutos. Gusta a quienes adoran los concursos de preguntas y también a quienes suelen evitarlos: no gana necesariamente quien más sabe, porque a menudo ayuda más el ingenio que la cultura general, y un recuerdo extraño puede vencer a años de estudio. Las respuestas equivocadas no dejan en evidencia a nadie, ya que simplemente no aparecen.
También es un juego que cambia con el tiempo. Cuanta más gente juega, más precisas son las estadísticas, y una respuesta que hoy sorprende puede ser un tópico dentro de unos meses. Eso sí, no hay clasificaciones mundiales ni premios: los números solo sirven para divertir a vuestra mesa. Si buscáis otro juego de palabras y rapidez para el mismo grupo, probad Nombre, lugar, cosa; los demás están en el catálogo de juegos.